Llevamos más de diez años hablando de baterías de sulfuro de litio. Una tecnología con alta densidad energética que no sólo podría revolucionar las baterías de los coches eléctricos: también sería especialmente relevante en aviones, camiones y otros vehículos pesados, así como en los teléfonos móviles.

Investigadores del Laboratorio Nacional Argonne del Departamento de Energía de Estados Unidos han identificado un nuevo mecanismo de reacción que soluciona uno de los principales problemas de estas baterías, un salto importante para acabar con las limitaciones de esta tecnología.

Impresionante densidad de energía. 2600 Wh/kg. Quizás esta cifra no diga nada, pero es la densidad de energía de las baterías de sulfuro de litio. En comparación con las baterías de iones de litio, hablamos de diez veces más (las baterías de litio tienen una densidad de entre 260 y 270 Wh/kg.


También es una cifra notablemente superior a la prometida por las baterías de estado sólido, en las que hablamos de 500 Wh/kg. Esta alta densidad energética le permitiría superar a las baterías actuales, mejorando significativamente sus capacidades.

Con muchas limitaciones. Nuestro compañero Juan Carlos López explicó con gran detalle la complejidad que implica la construcción de estas baterías. Resulta especialmente difícil controlar los elementos químicos en su producción, aunque nuevas investigaciones apuntan a materiales como los nanotubos de carbono para resolver la degradación que estos elementos químicos pueden producir en las baterías de litio-azufre.

Nuevas esperanzas para su fabricación. Las últimas investigaciones arrojan aún más luz sobre la fabricación de estas baterías. La disolución del azufre al descargar la batería era el reto a superar: evitar, de nuevo, la degradación por compuestos químicos. Los investigadores han descubierto que, utilizando un nuevo catalizador que permite la formación de burbujas densas de tamaño nanométrico en la superficie del cátodo, son capaces de controlar esta degradación.

En otras palabras, es posible minimizar la pérdida de azufre y el deterioro de la batería controlando la superficie del polo negativo.

Más cerca del avance en baterías, pero todavía queda mucho camino por recorrer. Los avances en la investigación de baterías de sulfuro de litio se están acelerando en los últimos años. Pese a ello, aún falta el paso a las baterías de estado sólido (con las que se prometen autonomías superiores a los 1.000 kilómetros), su implantación y, posteriormente, la integración de baterías como las de este artículo.

Por el lado de Samsung SDI, se indica que no será hasta 2027 cuando comenzaremos a ver baterías de estado sólido, por lo que las baterías de sulfuro de litio no están en el horizonte cercano. Pese a ello, gigantes como Stellantis ya han invertido para desplegar esta tecnología y promover la investigación al respecto.

Imagen | toyota

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